Roberto Matas fue un hombre violento, egocéntrico, apático y muy machista. Cuando decidí separarme de él, mi lucha por sobrevivir junto a mis dos hijas pequeñas fue muy dura: trabajar todo el día haciendo horas extras para poder mantenerlas y pagar el alquiler. Porque como era de esperar, el padre no aportaba la cuota alimentaria porque según decía a las niñas: "es para la puta de tu madre". Durante el juicio por alimentos, faltaba a la cita con el juez por "indigente". Decía no tener para el pasaje. Cuando venía a verlas a las nenas, vestía como tal y traía una valija vieja hecha polvo para darle esa imagen a ellas. Más tarde, renunció a su trabajo para que la Justicia no pudiera descontarle la cuota del sueldo. A pesar de conocer esta situación (incluso la hermana de Laura descubrió documentación que decía que tenía guita y que le habían estado pagando salario familiar por las hijas de la persona con la que vivía), lo seguían visitando y queriendo. ¿Síndrome d...