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Quilimbay

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 No hacía falta que le dijeras a la Policía que no me dé tus datos. Se pueden obtener del padrón electoral. Nada puede permanecer oculto tanto tiempo. Y menos vos.  Todo está en internet. Y en la memoria.

Pobrecita mi Laurita

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Artesana de la nada (poema a Laura)

en qué útero imaginario/ se cobijará/ cuando está triste/   al oler salsa en cualquier cocina/ con la memoria vacía de todo lo que me nombre/   extranjera del afecto y la ternura/ destejerá recuerdos desatada y colérica/ artífice de amaneceres sin café con leche/   pobre/         destetada/                  implacable artesana de la nada/     16 de noviembre de 2005  

Poema 202 (a Laura)

  Ella/ desgarró mi útero/          dos veces/ se llevó el viento/ y dejó el silencio atravesado con una espada/ inducida rebeldía/ que se llevó hasta el nombre/ soñado en siestas rosarinas/   nada más que misterio indescifrable/   nadie tiene respuestas/ yo, todas las preguntas/ con las que me siento a esperar/ a que vuelva/  

Ya sé dónde estás

Tranquila, no voy a ir a verte. Corro el riesgo de enfermarme cuando me cierres la puerta en la cara.  Voy a transcribir acá, el mensaje que te envié por Whatsapp con la esperanza de que escuchar mi voz te removiera algo dentro tuyo. Pero no.  Si lo borraste, acá quedará para el recuerdo. Primero, mi agradecimiento a TODOS los que hicieron posible que supiera dónde y cómo estás, evidentemente con un aspecto en el que parecés mayor que yo (¡Increíble!). Va el mensaje:  No sé de quién es la frase pero dice "Cada instante que pases disgustado, desesperado, angustiado, furioso a causa del comportamiento de otra persona, es un instante en el que renuncias al control sobre tu vida" . Y yo pienso, cuando la leo, además de hacer la reflexión para mí misma, pienso en vos, Laurita. Pienso que no tenés control sobre tu vida y no lo has tenido durante estos 28 años. Nunca pudimos saber la causa. Nunca pudimos saber por qué te pusiste del lado de todos los hombres que arruinaron mi vi...
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Hola Laurita, esta es una de las últimas imágenes juntas. El último año nuevo que pasaste en casa. No parecías odiarme tanto, y yo no parecía tan esquizofrénica como mentiste a todos tus contactos.  Nos amábamos la una a la otra. Sé que voy a morir sin saber qué trastorno psiquiátrico tenés para desaparecer así de mi vida durante 25 años.  Yo no he dejado de amarte y de extrañarte.

47 años

Estás a punto de cumplir 47 años. Se lo comenté a un amigo y por toda respuesta dijo: "Una vieja". Y más allá de la humorada de mi amigo, me quedé pensando en que sos más que una adulta.  Una adulta que ha poblado su vida de distancias, olvidos, de gente que ha pasado por ese camino sin dejar huella, a los cuales les has mentido, les has contado una historia plagada de fantasía... una vida, en suma, vacía.  Qué tristeza me da tu vida, mucho más que la mía sin vos, Laura.